Marea morada, el primer largometraje documental de Miguel Ángel Olivares, narra la historia de dos mujeres con discapacidad de Lucena y su relación con la fe, la familia y las tradiciones cofrades.
Lejos de los estereotipos, el documental reivindica la importancia de los vínculos afectivos y de la inclusión social. La obra convierte una realidad local en una reflexión universal sobre la dignidad, la superación y el valor de lo cotidiano.